¿Os suena eso del “diseño natural”? Bueno, debería. Porque básicamente, no existe mejor diseñadora que la propia naturaleza. La regla áurea, la secuencia fibonacci, los fractales… Todo participa del mismo objetivo en el mundo de la biología para dotar a flora y fauna de las mejores herramientas tanto para desarrollarse en su entorno adecuadamente como para protegerse de los depredadores.
Quizá esto ya lo sabíais, pero… ¿os habéis dado cuenta de que estos patrones no sólo se repiten en ámbitos similares, sino también entre seres vivos con fisiologías y habilidades muy diferentes? El Museo de Historia Natural de Munich nos propuso realizar una pequeña pieza que pudiera servir para explicar estos patrones tan singulares, y no dudamos en ponernos manos a la obra. Si queréis hacer una pieza similar, os explico cómo podéis diseñarla e imprimirla en tres dimensiones, no sólo para jugar con vuestros pequeños o amigos, sino también para utilizarla en el baño como un bonito utensilio en el que depositar vuestra pastilla de jabón. ¿Empezamos?
Lo primero de todo: ¡escoge una buena foto!
Al fin y al cabo, de lo que se trata es de emular a la maravillosa naturaleza. Por ello, lo mejor es hacerse con una buena imagen capaz de ilustrar el patrón que pretendes reproducir. Yo me he decantado por un juego divertido, en el que me imagino al usuario dudando sobre si el patrón que tiene entre manos (supongamos que lo hace a ciegas) proviene de un animal, de una planta, o de un mineral. Lo más curioso es que… ¡el patrón que he escogido se puede ver en todos estos ámbitos! Es la estructura que usan los hongos bajo su cubierta exterior; las ondulaciones presentes en conchas como las vieiras, y también las caprichosas formas que a veces se ven en océanos o fallas montañosas. Aquí os dejo la imagen que he utilizado como referencia.
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Ahora, ¡a diseñar!
Eso sí, con una ayudita. Puedes utilizar múltiples herramientas para hacerlo pero yo te recomiendo Fusion 360 de Autodesk. Deberás crear un sketch e importar la fotografía como canvas. Calibra la imagen al tamaño que más te guste y a partir de ahí… Mucho tiempo y ganas para reproducir las formas ondulatorias mediante curvas, o como las llama el programa, fit point splines. El sistema es similar al de otros programas; cuentas con keyframes y manejadores. Utiliza el mínimo de puntos posibles pero no te olvides de ser preciso. Mi recomendación… ¡No te esmeres con las ondulaciones pequeñas! Será difícil reproducirlas en 3D.
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Cuando lo tengas todo, crea otro sketch en un plano inferior y… ¡a trabajar de nuevo! Crea las mismas ondulaciones pero ahora hazlo en los espacios entre las curvas, ya que entre un plano y otro levantarás las “dunas” u ondulaciones. Esto lo harás con la herramienta “loft”. Tenéis varios tutoriales en internet para ello; es muy sencillo. Sólo tienes que esmerarte en que no pisas unas curvas con otras… Y ya te adelanto que te llevará tiempo y cuidado.
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Si ya has acabado… Casi lo tienes! Añade una extrusión en la parte de atrás lo suficientemente alta como para que aguante la pastilla de jabón, y tras combinar ambos “bodies”, ¡lo tienes! Exporta la pieza como archivo STL y asegúrate que la “mesh” resultante tiene la calidad suficiente. ¡A imprimir!
Imprimiendo imprimiendo…
Esta pieza la puedes imprimir en casi cualquier impresora pero los resultados serán lógicamente mejores en una de resina, con sistema SLA o similar. Si usas filamento, te animo a probar con PP: es un poco más complejo de utilizar y necesitarás ensayo-error en el software Cura, pero la gran ventaja es que es un material a prueba de agua y por tanto la podrás utilizar en el baño para el jabón como te decía al principio del post.

¡A difrutar makers!
Gracias por el trabajo Ben :)